Your tailor isn’t rich

 

Figúrate que eres Neo o Trinity en Matrix, llevando ese traje de cuero molón apretándote la merienda y se os acerca Morfeo con su cara de haber encontrado la única almendra amarga de la bolsa. Figúrate que te da a elegir una de dos pastillas: la morada que te da la capacidad de hablar inglés con confianza o la verde que te conferirá la capacidad de entenderlo.

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Elige pastilla, corasón

Estoy convencido que la mayoría se decantará por la pirula morada cuando sinceramente pienso que no debería ser así. Cuando estás delante de tu interlocutor británico y te ha tenido que repetir una frase 3 veces, lo acabas frustrando. Si le pillas a la primera, acabará haciendo un esfuerzo extra por entenderte a ti sin importar el número de veces que tengas que rehacer la frase o si acabas exprimiendo todo tu repertorio de gestos y aspavientos.

Lo primero que pensé al salir del avión en Inglaterra con más miedo que vergüenza, agarradito a mi mochila fue “me he equivocado de país“. Llevas más de media vida aprendiéndote frases hechas en inglés gracias a los suplementos del dominical y eres incapaz de poner ninguna en práctica con éxito. No entender lo que ocurre en tu entorno puede minar tu capacidad de expresión y lo que menos necesitas es tener miedo.

Ante todo, mucha calma. Los británicos se inventan su idioma sobre la marcha así que siempre hay tiempo de aprender. El “How do you do?” de Francis Matthews está bien si te vienes con bombín y monóculo pero no esperes más que un “You right?” en tu día a día.

Para soltarte en el idioma te tienes que obligar a usarlo y la manera más efectiva es viajando al extranjero y a ser posible sin compañía hispanohablante. De nada te va a servir viajar con un grupo de 5 españoles pues le vas a dejar el marrón de sacar al grupo de apuros al que más cara tenga. Y nótese que digo el que más cara tenga y no el que sabe más inglés.

A veces hay que echarle un par
A veces hay que echarle un par

Para emular los efectos de la pastilla verde (la de entender el idioma) recomiendo el uso de las nuevas tecnologías. Personalmente, meses antes de asumir que me había comprado un billete de avión sólo de ida, me estuve viendo diariamente documentales en YouTube de policías del Reino Unido. 50 minutos diarios en los que al principio me figuraba lo que querían decir y en los que acabé distinguiendo si el malo de turno era del norte o del sur por su acento. Recomiendo sinceramente llevar a rajatabla una rutina y ser constante. Fuentes donde conseguir material diverso:

TEDTalks: Presentaciones interesantes. Elige tema y duración. Evita activar los subtítulos y repite la presentación tantas veces sea necesario para ir pillando un poquito más cada vez. TEDTalks

– Canal del documental de polis en YouTube: YouHaveBeenWatching

ASAP Science: Divertido canal en el que hablan a toda castaña pero como se apoyan con dibujos se facilita la comprensión. No está de más pillar acento americano también. ASAP

Y ya para que os acabéis convenciendo os voy a contar brevemente la impresionante historia de un español que con gestos pausados y el aplomo que caracteriza a los talonadores de rugby, se está comiendo el mundo a su ritmo. Disfrutando de una pinta en un pub de Shrewsbury, Carlos (partido de risa) me confesaba que en selectividad sacó un 0’5 en la prueba de inglés. Lo que nos sorprende a ambos es ese medio punto habida cuenta que escribió su propio ensayo sobre el ciclismo y la lucha contra el cáncer cuando vio referencias de Armstrong. Palabras como moon, command module, big leap and humankind las desconocía y no le indujeron a pensar que le habían preguntado por Neil en vez de por Lance.
Los años posteriores en la carrera no ayudaron precisamente al desarrollo de su aptitud en el idioma. Con todo eso y después de licenciarse, en septiembre de 2013 decidió embarcarse rumbo a la aventura británica sin apenas saber decir “hello”. En enero de 2014 estaba trabajando en una subcontrata de servicios veterinarios para una agencia gubernamental por toda Inglaterra.

Lo que hizo Carlos no es fácil, pero nos ha enseñado que tampoco es imposible.

Comparte esta historia si tu inglés inventado en las canciones tiene acento de Essex o si te arrepientes de haber buscado “pastilla morada” en Google.

VOCABULARIO:

– “That’s interesting” = Sigue hablando de lo que sea que estés hablando, que aún no he decidido si mañana desayuno muffins o waffles.

– “Oh! Really?” = Decidido. Crumpets

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On the road with the show (I)

Una de las preguntas frecuentes que me hacen cuando digo que estoy trabajando en el Reino Unido es “¿Qué tal con el coche?” Redactaré por tanto una serie de entradas con consejos del estilo de “Cómete el pollo Andreíta” (asertivo) o “No juegues con fuego que te haces pipí en la cama” (de causalidad) pero versión volante entre las manos.

Comentar antes de nada que una vez que te quitas el miedo inicial de empezar a conducir en el Reino Unido, y suele durar poco, empiezas a arrepentirte seriamente de una cosa: en algún momento tendrás que volver a conducir en España.

Para comenzar os diré que los coches aquí los venden con intermitentes de serie a diferencia de lo que ocurre en España que parece ser que es un extra y de los caros. Una vez los activas, el tráfico circundante advierte tu intención y actúa acorde a lo establecido en el código de circulación. Palabrita.

Ejemplos. Basados en (repetitivos) hechos reales:

* Carretera de un carril para cada sentido: Vas a abandonarla por la derecha (si no te has hecho un lío de los gordos, deberías estar conduciendo por la izquierda) Pones el intermitente. El coche que tienes detrás empieza a separarse dejando una estupenda distancia de seguridad mientras que el camión que viene de frente, si ve que hay mucho coche a tu espalda, levanta el pie del acelerador y te da ráfagas para indicarte que da tiempo a que abandones la carretera.

* Incorporación a una calle principal de doble sentido con mucho tráfico: Tanto, que el atasco es como el de José Coronado antes de descubrir el Activia de Danone. Quieres ir a la derecha, pones el intermitente y el coche del carril al que te vas a incorporar no avanza para dejarte hueco una vez que el tráfico que viene por tu derecha permita incorporarte. Nadie pita.

* Autopista: Vas en el carril central detrás de un camión que a su vez está adelantando a otro. Quieres incorporarte al carril rápido pero vas a 50mph y el tráfico en el rápido tira a 70mph (y más, pero no quiero ser acusica). Pones el intermitente de serie y en menos de 10 segundos te están dando ráfagas para indicarte que te incorpores y que le des zapatilla.

Como no, te encontrarás cabestros al volante pero en mucha menor proporción que en las carreteras españolas.

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Too much info sometimes.

Consejo a futuros supervivientes. Si en el trabajo te dan a elegir entre traerte el coche de España o recibir uno de empresa, personalmente me decantaría por esto último. Acabarás pagando unas tasas que pueden parecer prohibitivas (estoy hablando de un pellizco de unas £100/200 al mes en función de la cilindrada) pero:

Te olvidas de:
– Pagar un seguro nada barato si no puedes demostrar que has conducido por el Reino Unido durante cierto tiempo.
– Estar al corriente y pagar el M.O.T. (la ITV versión té con pastas)
– Pagar las revisiones periódicas y recambios derivados del desgaste diario.

Además de las ventajas de:
– Tener el volante a la derecha (sí, es una ventaja. Sigue leyendo)
– El velocímetro viene en millas por hora, curiosamente como en las señales de la carretera.

Asegúrate que puedes hacer un uso personal del vehículo en fines de semana y si es así, te diría que ni te lo pensases.

Lo del volante a la derecha parece una tontería pero en ocasiones el cansancio puede jugar en contra de tu concentración y parece que no, pero en los cambios de dirección vas a situar el coche de manera natural a la izquierda.

Si traes el coche de España no te apures. Abre los ojos como un búho y entrena tu triple axel combinado con una pirueta en “Y” porque lo vas a necesitar a la hora de coger un tíquet de aparcamiento.

En todo caso, si ves escrito en la carretera algo así como “MOTS” cámbiate al carril de la izquierda si es seguro hacerlo (menos seguro será no hacerlo) pues realmente significa “SLOW” y lo estás leyendo por el ángulo incorrecto (¡ejem!)

Comparte esta entrada si echas de menos a José Coronado o ejecutas triples axel en el coche.

VOCABULARIO:

– “Hazard lights” = Luces de warning. Ahí queda eso.

– “I’m afraid the engine won’t start, Charlie. Why don’t you keep on trying?” = Trata de arrancarlo, Carlos. ¡Trata de arrancarlo! ¡POR DIOS!

Rodeo time

Una de las cosas que se lleva a rajatabla en el Reino Unido antes de dar tu primer paso en el trabajo, es la de proveerte con información acerca de los riesgos laborales asociados a tu puesto y la firma del consiguiente documento de descargo (interesados por tu integridad física, sí. Pero más interesados en no ser denunciados por lesiones). Me vais a decir que en España ocurre lo mismo y mis 12 años de experiencia laboral allí me inducen a pensar lo contrario. Te invito a que me saques del error.

Al lío. Entrad conmigo en la granja y cerrad todas las puertas que paséis que no quiero que se escapen los animales. Esto me ocurrió en una visita a una granja cerca de Chester. Algo simple en principio. Testear 60 animales entre vacas, toros y terneros. De manera científica y como presunto experto en la materia, aclaro que una vaca es un mamífero grandecito con 4 patas que le llegan hasta el suelo y toda ella está llena de recelo a los humanos (esto último denota cierta inteligencia).

Como humano que soy, me acerqué a una vaca que estaba esperándome en la manga y se puso bastante nerviosa, asustando a los dos terneros que tenía detrás. Uno de ellos intentó saltar por el lateral de la manga, quedándose atrapado y clavándose dientes de hierro usados para el bloqueo con barras (la foto borrosa sirve de ejemplo). Con sus berridos agónicos y la vaca precedente saltando y amenazando con destruir el chiringuito había que actuar y rápido. Lo que menos me apetecía en ese momento era acabar recogiendo tripas de vacuno. No antes de la hora del té.

Dientes de bloqueo
Dientes de bloqueo
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Ejemplo de manga

Dejé al ganadero que se metiese en la manga mientras yo desde fuera luchaba con aliviar la presión del animal contra los dientes de hierro. Pero no resultaba. Indiqué al ganadero que lo mejor que se podía hacer era palanca con un madero y así hicimos. Salvo que eso me obligaba a meterme en la manga. ¿Qué podía fallar si el ternero estaba atrapado y la vaca loca al otro lado del ternero?

Os lo digo. El hermano del atrapado que lo tenía a mi espalda. Pasó del susto y nerviosismo a decidir que lo mejor era cargar contra el veterinario y así lo hizo. Después de los dos primeros testarazos en mi espalda, decidí que esa experiencia no me gustaba y me aupé entre las talanqueras para escapar por arriba. En ese momento, el atacante pasó por debajo y decidió regalarme su último testarazo en la mitad de lo mío propio en número par, dejándome flojo de remos y cayendo por tanto sobre su lomo. Creedme, lo peor que puedes hacerle a un ternero de unos 150kg bastante nervioso, es acabar sobre su lomo. Máxime si eres humano y además veterinario, pues el olor a medicinas y desinfectante lo notan a la milla.

A pesar de todos mis esfuerzos confieso que sólo duré unos 3 segundos encima de esa bestia, marcando mi récord personal sin intención de batir al menos de manera voluntaria, y tras los cuales salí despedido por encima de la manga para aterrizar de pie y sacudiéndome los hombros como si nada hubiese pasado.

Como se puede comprobar, no seguí ni el sentido común ni las normas básicas de Health and Safety (H&S) y pude haberme arrepentido seriamente al haberme visto denegada la cobertura sanitaria del seguro por eso mismo. Así que sirva esta anécdota como aviso para que os esforcéis en cumplir siempre las indicaciones de seguridad laboral que se os faciliten.

Y sí. Después de mucho esfuerzo, el ternero fue liberado sin un rasguño.

Comparte esta historia si conoces a alguien que disfrute haciendo palanca a terneros o le guste cargar contra veterinarios.

VOCABULARIO:

– “Fancy a cuppa?” = ¿Te hace un té para ver si recuperas el color en la cara?

– “I didn’t realise this young bull was really upset, Guv’nor” = Sabía que el ternero te iba a freír los cataplines, Doc. Pero teníamos una misión que cumplir.

Comenzamos

¿Qué vas a encontrar en este blog? Básicamente mis experiencias personales mientras intento sobrevivir en el Reino Unido como veterinario de grandes animales. Podrás acompañarme mientras voy de granja en granja, corriendo detrás de las vacas y, otras veces, delante de los toros. También vas a ver como he conseguido darme de alta en los servicios de salud, como encontré médico, experiencias y consejos en la carretera, búsqueda de trabajo e información de sitios que voy visitando y de los que considero que bien merecen una reseña.

Nos tomamos la vida muy en serio, de modo que no será ese el tono que tengo en la cabeza a la hora de redactar las entradas. Me gusta el sarcasmo y del primero que me río es de mí mismo. Si te apetece saber algo más de mí, pásate por la opción del menú “Quién soy

Me encantaría que este blog fuese dinámico y espero tu participación para compartir tus propias experiencias, responder a preguntas e intentar reírnos de la vida juntos.

Agradecimientos: Si afortunadamente me encuentro donde estoy, ha sido por el apoyo incondicional de cientos de personas. Literal. Me harían falta dos vidas para agradeceros a todos (familia directa y adquirida, amigos, colegas) sinceramente la ayuda que me habéis y me estáis brindando.

Pues nada, calzaos las botas y venid conmigo. Comenzamos.

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