On the road with the show (II) – About the roundabout

Las glorietas en el Reino Unido merecen un capítulo aparte. No porque tengan dificultad por tomarse en el sentido contrario al que estamos acostumbrados, sino en la variedad de ellas y sus normas específicas que han de cumplirse si no quieres que te griten desde otro coche cosas tan malas como “You disappointed me!

Rotondaputada nivel: Te cagas en las bragas
Rotondaputada nivel: Te cagas en las bragas

Tomar una rotonda del revés es materialmente imposible, así que nos quitamos al menos una posible preocupación. En la inmensa mayoría de ocasiones, el carril de acceso a la glorieta te está colocando en la dirección que debes tomarla. Si es una rotonda mediana o grande, en la isleta central tendrás balizamiento indicando el sentido del baile. A no ser que tu instinto suicida te supere, déjate llevar y verás que todo va a salir bien.

Si te metes al revés en esta rotonda, háztelo mirar por un especialista
Si te metes al revés en esta rotonda, háztelo mirar por un especialista

A continuación comento de manera general las características de los tipos principales de glorietas:

Miniglorieta: Común en confluencias de calles no muy transitadas con un carril por cada sentido. Es como un cruce de toda la vida pero orondo, como si hubiese estado merendando bollicaos desde que nació. Aquí te encuentras en medio del cruce un punto blanco o un empedrado para indicar que se trata de una minirrotonda pero la cual puedes pasar por encima. Se acompaña de flechas pintadas en el suelo por si vas más atento del whatsapp que de la conducción. Como en todas, se deja pasar al que venga por tu derecha y no está de más que indiques tus intenciones con el intermitente.

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Miniroundabout

Figúrate que te encuentras una de éstas con 3 salidas y no viene nadie por tu derecha:
* Si vas a girar a la izquierda, indícalo y toma la rotonda como una normal. Permites al que espera a tu izquierda, iniciar su maniobra mientras tú sales silbando.
* Si vas a seguir recto, no indiques nada y ábrete ligeramente a la izquierda pero con la intención de pasar por encima del medio de la rotonda. Todo ok.
* Si vas a girar a tu derecha, indícalo con el intermitente y pasa deliberadamente por encima del medio de la rotonda. Si viene uno de frente, se va a esperar porque has puesto el intermitente de la derecha (porque lo has puesto, ¿no?)

En esta birria de rotondas como tu intención sea la de ir a la derecha y la hagas como una normal (abriéndote mucho y evitando tocar el centro) das la sensación de que vas a tirar por la primera salida y puedes encontrarte con que el resto inicia su marcha alocada. Susto.

Glorieta o rotonda de toda la vida (o casi): Es la más parecida a lo que te encuentras en España salvo por el sentido de la marcha. Suele tener un mínimo de dos carriles dentro de la glorieta y por tanto 2 carriles de acceso también. Aquí el juego comienza 50 yardas antes, leyéndote y entendiendo el cartel que indica la dirección a tomar pues de ello dependerá en qué carril deberás colocarte antes de entrar.

Roundabout. Nótese la indicación de velocidad máxima antes de entrar en ella.
Roundabout de un carril. Nótese la indicación de velocidad máxima antes de entrar en ella.

Así como regla general deberás:
* Si vas a tomar la primera salida, poner el intermitente, colocarte en el carril izquierdo de acceso y una vez que te cerciores que no se acercan cilcistas, coches, motos, caballos y demás por tu derecha, iniciar la marcha y tirar.
* Si vas a tomar la segunda salida, NO poner ningún intermitente, colocarte en el carril izquierdo de acceso y cuando sea seguro entrar, PERMANECER en el carril izquierdo. Superada la primera salida, poner el intermitente de la izquierda y salir como un boss. No acortes carriles a la española o acabarás tirando de boli para firmar el parte de accidentes.
* Si quieres ir por la tercera salida. Colócate en el carril de acceso de la derecha con el intermitente de la derecha. Inicia cuando sea seguro y mantente en el carril derecho de la rotonda. Mantén el intermitente hasta haber superado la segunda salida momento en el que puedes ir colocándote a la izquierda, siempre que lo indiques correctamente.
Éstas son reglas generales y deberás estar atento a las placas que indican en qué carril de acceso deberás colocarte (STAY IN LANE) para no ganarte un pitido o algo peor.

La madre de todas las glorietas: Estas son como miniciudades. Enlazan grandes avenidas, autopistas y señoras calles. Reguladas por semáforos e incluso dentro de las rotondas te encontrarás más semáforos e isletas. Así que la colocación en los carriles aquí es fundamental. Para ayudarte en la orientación, pintado en el pavimento se te indicará el carril correcto en el que debes colocarte así que apréndete la carretera a tomar (y su sentido: norte, sur…) y sigue la pista (A406(E), M6(N), M6(S), etc). Las indicaciones antes de entrar en ellas son preocupantemente caóticas a veces.

Asume esta información antes de entrar... Suerte maestro
Asume esta información antes de entrar… Suerte maestro

Común a todas ellas, indicar que la velocidad máxima a la que podrás circular en aquella carretera que elijas posteriormente, se te indicará ANTES de entrar en la glorieta. Toma ya. Así si antes de entrar en una rotonda, te encuentras la señal de (40) una vez que salgas de la rotonda no podrás superar esa velocidad. Si la placa no tiene número y es una franja gris, indica que podrás circular a la máxima para esa vía, por lo que si sales a una carretera de un carril para cada sentido será 60mph pero si acabas en una de dos carriles para cada sentido será de 70mph.

A partir de estas 3 modalidades básicas de rotondas, te puedes encontrar combinaciones de todos los tipos, colores y sabores. Es como si alguien muy enfadado con el mundo se hubiese dedicado a investigar el reflejo de los conductores colocando rotondas absurdas a modo de prueba y las hubiese dejado ya así para siempre. Así te puedes encontrar la “doble rotonda anillada con restricción de altura hacia el norte” cuya foto está al inicio de esta entrada, como que te encuentras “rotondas de salida centrípeta” como la que hay en la junction 7 de la M6 a la salida de Birmingham.

Rotonda de salida centrípeta
Rotonda de salida centrípeta

Comparte esta entrada si conoces a gente que sigue enfadada con el mundo a pesar de desayunar fibra todos los días o si te has calzado alguna vez algún bollicao a escondidas.

VOCABULARIO:

– “You’ll find a tricky roundabout on your way home” = Búscate ruta alternativa a tu casa si quieres llegar a la hora de cenar y con todos los dientes.

– “Quite good!” = Absolutamente terrible. Mucho peor de lo que esperaba.

Bolton Abbey. Not in Bolton

Nos vamos de paseo. Haced un pipí antes de ponernos en marcha que tenemos carretera por delante. Vamos a Skipton y aprovechando que estamos en la zona visitaremos la Abadía de Bolton. Al contrario de lo que puede indicar su nombre, dicha abadía no está en la ciudad de Bolton sino a 55 millas de ella (unos 88 km). Esto es muy británico y es que parece ser que efectivamente no hay Ministerio Para la Coordinación de Nombres. Igual te encuentras visitando el Castillo de Leeds a 234 millas de Leeds (unos 377 km) como que si te da por buscar “Whitchurch” te encuentras con 2 pueblos llamados así (en Shropshire y en Hampshire) amén de 11 villas homónimas repartidas por todo el suelo británico.

No voy a meterme en la historia ni empezar a dar datos demográficos de Skipton que para eso hay recursos suficientes y más fidedignos pero sí comentar que merece una visita si andas por la zona de Manchester. Este pueblo es chiquitín y más vale no tropezar porque si lo haces te cambias de condado. Puedes (y recomiendo) dejar el coche en uno de los aparcamientos situados a la entrada del pueblo, que son de prepago pero que aquí como son molones les llaman “Pay-N-Display” Le metes unas 3 ó 4 libras a la máquina y te suelta una pegatina para unas 3h.

Bueno canal, más bien canalillo.
Bueno canal, más bien canalillo.

Suficiente. No la pegues en el cristal, déjala en el salpicadero. No sé de que demonios está hecho ese pegamento pero yo casi me quedo con la luna del coche en la mano al intentar despegarla. Del aparcamiento, te marcas un paseo por el pueblín viendo el canal, las tiendas, el canal, los pubs y el canal. Más o menos. Hay una galería comercial muy acogedora a la que se accede por una discreta entrada desde la High Street y que puede pasar fácilmente desapercibida. Está cerca de la oficina de información turística y a tiro de piedra del Castillo de Skipton, milagrosamente situado en Skipton.

Aquí si llueve, no te mojas.
Aquí si llueve, no te mojas.

Merece la pena echarle un ojo máxime si está jarreando fuera y quieres evitar que se te empape hasta la ropa interior.

De ahí al Castillo hay medio tropiezo así que a tirar para allá. Es un castillo medieval achuchable porque es chiquitín, sus muros son todo exteriores y debía de ser tranquilo porque no tiene telefonillo y en las fiestas de Halloween no les debían tocar las narices con lo del truco o el trato. Tiene piedra para aburrir y si quieres echarle un ojo por dentro, le sueltas unas £7 al tipo de la entrada que sonríe mucho pero en su defensa comentar que el paseo por dentro es agradable e interesante.

Puedes estar el tiempo que quieras pero vamos, que en una hora te lo conoces como para por ir a por agua por la noche sin tener que encender la luz. Dentro del recinto hay baños y lo que ellos denominan cafetería.

Aquí ha habido una confusión y de las épicas
Aquí ha habido una confusión y de las épicas

De vuelta al coche y rumbo a la Abadía de Bolton que está a 6 millas. Comento que hay que traer calzado cómodo, ropa de agua, batería suficiente en la cámara de fotos y ganas de andar. Hay varios aparcamientos a lo largo del recinto y pagado uno, pagados todos. Sólo tienes que conservar el recibo de haber soltado la lana. Esto te permite o bien hacerse el machoman y ponerte a andar todo el día o ir acercando el coche a los sitios de interés. Hagas lo que hagas, la caminata no te la quita nadie. Lo de la ropa de agua es porque como te venga una nube con mala baba y le dé por soltarla, no vas a encontrar refugio alguno. La Abadía (sus muros, no hay techo) es impresionante y el cementerio que lo rodea sobrecoge.

La Abadía de Bolton de Skipton
La Abadía de Bolton de Skipton

De aquí puedes darte un paseo colina arriba para admirar la Abadía, el río y las praderas con ovejas desde lo alto. Si sigues caminando, acabas dando tras media hora con una zona de recreo con autoservicio y tienda de postales, imanes de nevera y peluchitos made in China.

Si te traes el perro, no te olvides de la correa porque cruzando los campos te vas a encontrar con rebaños de ovejas y no es cuestión de acabar marcándose un Fenton.

Aquí dejo unos enlaces por si quieres buscar más información sobre los lugares mencionados en esta entrada:

Comparte esta historia si achuchas castillos o si también sonríes cuando un extraño te da £7.

VOCABULARIO:

– “It’s raining dogs and cats” = Están lloviendo perros y gatos.

– “It’s raining cats and dogs” = ¡Está diluviando!

 

De cuchillos, sangre y policía

Una mirada lo dice todo. La mirada no tiene lengua oficial.

No siempre me he dedicado a perseguir vacas vivas desde que llegué al Reino Unido. En mis comienzos me dediqué a ejercer como Veterinary Meat Hygiene Inspector (VMHI) o algo así como Auxiliar de Inspección Veterinaria en mataderos.

Sí. Mataderos. Para no entrar en detalles, comentar que básicamente es como estar en un after hours situado en el barrio más original de Petrozavodsk en el que ves pasar un animal por fascículos mientras identificas posibles riesgos para la salud humana en cada pieza del desmontable. De hacerlo y dependiendo de la severidad de la patología, decides si eliminar la zona afectada, condenar la canal entera para que no entre en la cadena alimentaria o retirarla temporalmente a espera del juicio de un veterinario oficial. Cuando en ocasiones tienes una media de cuatro segundos por pieza para inspeccionar y corregir la canal, la mente no es la única que debes tener afilada. Deben estarlo tus cuchillos. Cuando comienzas a trabajar como VMHI te pasas una media de 2 semanas recorriendo diferentes mataderos a lo largo y ancho de Inglaterra como entrenamiento hasta que pasas el temido assessment (evaluación teórico-práctica) y te asignan planta fija. Subsistes durante ese periodo a base de sándwiches fríos y fruta mientras saltas de Bed & Breakfast en Bed & Breakfast con tu maleta y el material usado para trabajar (casco, monos, delantal, botas, guante de malla, afilador y 2 cuchillos de 18cm de hoja). Aprovechas los fines de semana para pasar por una lavandería y quitar la sangre de la ropa.

"Listo para el combate"
“Listo para el combate”

Lo que os cuento me ocurrió un viernes en una noche de febrero después de una semana intensa luchando a sablazo limpio contra trozos de animal, contra el idioma y sobreviviendo a base de sándwiches de dudoso relleno, plátanos y mandarinas. Decidí darme un homenaje a base de risotto calentito en un italiano situado en la calle principal de un pueblín de Lancashire llamado Colne. Aparqué justo delante del restaurante y me metí de cabeza cegado por la visión de un plato caliente. Fui abruptamente recibido por un camarero que con cara de desquiciado me pregunto si iba solo. Al decirle que únicamente me acompañaba el hambre, cambió su expresión a una de compasión. Pero no porque estuviese muerto de hambre, sino porque me había metido sin quererlo en el único sitio de ese pueblo apto para celebraciones y se estaban llevando a cabo simultáneamente tres despedidas de soltera. Mientras me hacían hueco en algún rincón, me ofrecieron una pinta de cerveza a modo de últimas voluntades. Según me la empujé, me indicaron que podía sentarme en un punto neutral: justo en medio de las tres despedidas. Gracias camarero, bien jugado. Para apretarme el arroz me pedí otra pinta y brindar ya de paso por la madre del camarero. Aunque sinceramente, una vez tuve el arroz delante se paró mi mundo. Ese día había merecido la pena y cegado por la gula, hasta llegué a pensar que nada podía salir mal.

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“Lo uso para pelar mandarinas, Sr. Agente”

Error de apreciación. Nada más salir del restaurante rodeado de varias chicas diciéndome cosas que no entendía pero que no creo que fuese nada relacionado con Sócrates o Descartes, me di cuenta que mi coche quedaba bloqueado por uno de policía en segunda fila cuyo agente, alucinado por mi involuntariamente adquirida compañía femenina, estaba colaborando con los servicios sanitarios en atender un atropello a 5 metros de donde había aparcado. Indiqué al policía si existía la posibilidad de mover su coche para poder salir y amablemente lo retiró y esperó a que saliese para dejar el patrulla en mi hueco. El problema de estar cansado, algo nervioso y de llevar sólo una semana con un coche británico, es que te das cuenta demasiado tarde que el volante lo han colocado en el otro lado. Después de intentar agarrar un volante imaginario delante de un policía, poca dignidad le queda a uno. Sin ella pero intentando contrarrestarla con caradura, salí, rodeé el vehículo, me encogí de hombros, le dije “Vaya hombre! I’m still not used to” y me metí por donde debía. Una vez me puse en marcha caí en la cuenta que en el maletero llevaba 2 cuchillos de 18cm junto con ropa ensangrentada. En ese momento, miré al policía por el retrovisor y nuestras miradas se encontraron. Cada uno en su idioma, pero nos lo dijimos todo mientras me permitía escapar: Él también había tenido una semana muy dura.

Comparte esta historia si existes porque piensas o si te apasiona ver ediciones completas de cualquier animal.

VOCABULARIO:

– “Shite! I’m screwed.” (vulg.)= De esta no me saca ni Perry Mason.

– “Lovely, thanks” = Esta mesa te la meto por el orto a la primera que te descuides.