Life is not fair… deal with it

No quiero ponerme sentimental pues no tenéis por qué aguantarme pero en vista de lo que ocurre cada vez que escribo una entrada, me veo en la necesidad de contároslo.

Los habituales sabéis que aterricé en el Reino Unido hace poco más de un año dejando atrás parte de mi vida. El cambio no ha sido fácil y a riesgo de parecer repetitivo debo insistir en que hubiese sido imposible afrontarlo sin la ayuda de muchos. Desde entonces estoy llenando la mochila de experiencias y situaciones de las que aprendes a superar a base de esfuerzo, suerte y algo de cara dura. Pensé que podía compartir parte de ellas con afán de ayudar aunque fuese un poquitín a cualquier posible emigrante.

Pero soy veterinario. No soy escritor, ni reportero y soy consciente de ello. Aún así desde hace bastante tiempo he sido animado por varias personas a escribir y contar historias pues eran partícipes de mi estilo. De todas ellas, una en especial y durante muchos muchos años estuvo insistiendo sin darse por vencido. Por circunstancias de la vida decidí dar el paso y abrir el blog siguiendo sus consejos. Esta persona ya no está con nosotros y se me hace ahora muy cuesta arriba abrir entradas en el blog. Sirva ésta para marcar un punto de inflexión e intentar seguir expresándome. Porque asombrósamente desde la primera entrada, la acogida ha sido brutal. No sólo por la cantidad de lectores sino por la fidelidad que mostráis. Así que abandonar el blog no me parece la opción correcta.

Yo tampoco soy toro y aquí me tenéis.
Yo tampoco soy toro y aquí me tenéis.

De vez en cuando miro las estadísticas de WordPress y tras cada publicación veo que el número de lectores no sólo se mantiene sino que asombrosamente va en aumento. A riesgo de quedaros sin amigos hasta compartís las entradas en redes sociales (sobretodo cuando salgo damnificado en la historia, cabroncetes). Comentáis y aportáis información bastante importante. Hacéis que el blog esté vivo y con ello la memoria de los más queridos.

Así que en principio seguimos saltando entre vacas y sorteando patadas de terneros pues la vida, por cabrona que sea, sigue. ¿Qué opinas?

PS: De vez en cuando tengo picos de visitas, aparentemente sin venir a cuento, pero que deben estar motivadas porque alguien ha decidido referenciar alguna entrada en cuestión. A veces no puedo trazarla y me quedo con las ganas de achuchar virtualmente al artífice (Raquel, a ti te he pillado varias veces). ¡Gracias! y no os cortéis en etiquetarme en FB o añadir @pablo24200 si lo hacéis en Twitter pues no me gusta ser desagradecido…

Advertisements

4 thoughts on “Life is not fair… deal with it

  1. Admiro mucho tu valor para mantener el ánimo aún estando tan lejos. También admiro tu constancia y el éxito que consigues cada vez que publicas. Eso me ayuda a mantener viva la esperanza de conseguir yo también algo de perseverancia y conseguir con mis publicaciones.

    Like

    • Experiencias no te faltan. Igual algo de tiempo libre para dedicarle pero te animo a buscarlo. Esa historia del ladronzuelo embadurnado en leche en polvo y atado a un árbol a merced de los terneros tiene que rular. A riesgo de que nuestra Mari vea en ello las Fifty shades of “hay”
      Garcias por estar ahí, Mercedes.

      Like

  2. Pies es que resulta que eres un veterinario gracioso, ja ja y mientras uno lee tus trompazos se olvida, al menos por un rato, de las vicisitudes propias… y eso tiene muuuuuucho valor.
    Siento mucho que esa persona ya no esté físicamente a tu lado, pero como ya has hecho otras veces, busca, encuentra fuerzas y ¡levántate! La vida no es justa pero si tiene sus cosas bonitas y buenas y hay que disfrutar esos momentos.
    ¿Un año ya de emigrante? Como pasa el tiempo…
    Un beso fuerte Lord Fábregas

    Like

    • Un año, un mes y un día para ser exactos (no bromeo) Pero queda lejos de ser una condena. A veces viendo todo lo que ha cambiado desde entonces, se me antoja mucho tiempo pero si pienso por todo lo que he pasado desde entonces, el calendario no me cuadra. La constante ha sido (y es) el apoyo de amigos y familia que me ha permitido sonreír a diario. Incluso en esos días en los que se te encoge el pecho. Hasta en esos, me habéis hecho sonreír.
      Gracias por estar ahí 🙂

      Like

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s